Garantizada la gobernabilidad en Ocopetatillo

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Garantizada la gobernabilidad en Ocopetatillo

(*) En paz social se desarrolla la fiesta patronal de San Pedro y San Pablo Apóstol, en una comunidad dividida y enfrentada por un proceso electoral municipal sin resolverse todavía

Mario GIRÓN

San Pedro Ocopetatillo, Teotitlán de Flores Magón.- La fiesta patronal de San Pedro y San Pablo Apóstol hizo posible el milagro trabajado, buscado y no encontrado por el humano: que la paz y la armonía social reine y embargue el corazón de una población dividida, con boca seca merced a la sed por el poder municipal que se disputa y no los deja descansar ni existir en armonía, condenados a una vida diaria en sobresalto constante por el peligro merodeando en la población.

Esta población dividida a raíz de que los mayores de edad no logran o pueden ponerse de acuerdo para disputar, en un proceso electoral limpio, transparente y democrático, la principal silla municipal y demás cargos concejales, está viviendo con  intensidad la máxima expresión del catolicismo que concluirá este día, luego de rendirle tributo y fervor a San Pedro, el día 28 y, un día después, a San Pablo Apóstol.

La fiesta patronal reúne a los hijos pródigos, a mujeres y hombres que no esperaron más y respondieron a la necesidad de salir urgentemente de la población en busca de mejores oportunidades para aprovecharlas a través del trabajo con responsabilidad y honestidad o bien, incursionando en alguna universidad, tanto de Oaxaca, Puebla o Ciudad de México.

Hoy están de vuelta en calidad de triunfadores, narrando experiencias y retos que enfrentaron y vencieron para colocarse en el ranquin de los triunfadores. Comprobaron que nadie es profeta en su tierra, por lo que para lograrlo tuvieron que salir y enfrentar la adversidad.

Sin embargo regresaron de manera pasajera y se encontraron con una cruda realidad, que los viejos y jóvenes que se quedaron enfrentan problemas y se miran como enemigos a muerte derivado de la ambición; los visitantes están observando a padres e hijos, nietos y abuelos, sobrinos y tíos, compadres, comadres, ahijados y padrinos, vecinos y compañeros de escuela, contemplándose como acérrimos enemigos, buscando llegar, como sea, al poder, a la silla municipal.

La fiesta patronal es milagrosa y venerada por miles. Llegaron los radicados en Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Puebla, Estado de México, Ciudad de México, Tlaxcala, Guadalajara, Michoacán, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Sinaloa, Tijuana, Baja California, Saltillo y Estados Unidos. Todos juntos, pero no revueltos, a consecuencia del lío electoral que la población ni entiende como tampoco supera.

Cabe destacar que en noviembre de 2016 la población experimentó un proceso electoral vía Sistemas Normativos Internos, el cual nos satisfizo la expectativa de la mayoría por lo que la jornada electoral fue protestada. La autoridad electoral ordenó la reposición, una elección extraordinaria, celebrada el pasado 11 de junio. Nuevamente, nadie quedó a gusto, no quedaron conformes con el resultado por lo que el problema continúa.

Cabe mencionar que si la fiesta patronal se desarrolla en paz y armonía, sin muertos, heridos o pelea, no es resultado de la casualidad.

Por ejemplo, el coordinador general del Gobierno de Oaxaca en la región de la Cañada, Aarón Martínez Silva, operó en equilibrio, con los dos grupos en pugna todo lo necesario para una existencia en civilidad. Los sentó en una reunión de trabajo, no en montón, en orden, cinco representantes por cada equipo disputándose el poder municipal.

El funcionario estatal hizo la tarea con la finalidad de cumplir con la obligación de trabajo en el sentido de organizar y garantizar el ambiente de gobernabilidad, la paz y tranquilidad a la que toda una población tiene derecho, sobre todo en un ambiente de fiesta patronal.

En orden de ideas, les recordó que en el municipio existe la autoridad en la persona de Alcalde constitucional, Antonino Granja Lucero, en quien recae la responsabilidad de ejecutar toda acción legal para preservar la legalidad en la población, además de que las comisiones representadas por los dos grupos tienen la responsabilidad de apoyarlo en todo lo necesario para evitar que la celebración se salga de control.

Los bandos en guerra por la titularidad de la presidencia municipal estuvieron representados por los cinco mejores de cada grupo, adultos, varones con experiencia, ex presidentes municipales, y ex concejales conocedores del oficio municipal. Se comprometieron a influir para llevar la fiesta patronal en santa paz, como hasta ahora sucede, por el bien de una comunidad en general a la que un proceso electoral arrancó de la hermandad y el respeto.

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